Boda Carla&Willo

El 24 de septiembre Carla y Willo celebraron el primer aniversario de una boda que rezumaba tanto encanto y personalidad como sus protagonistas.

Entrada a El Esquileo

Eligieron una finca en Segovia que prepararon para la mayor de las fiestas que recuerde. En la entrada a El Esquileo había unas pacas de heno con una caja pintada que daba la bienvenida a los invitados.

Welcome

En cada esquina había detalles de los novios, tablones pintados con sus nombres, guirnaldas con el “just married”, frutas y hortalizas mezcladas con brásicas y romero, y mucho encanto.

Just Married

El sitting estaba pintado a mano en un laborioso trabajo que disfrutaron los propios novios. Los nombres de los meseros correspondían con lugares del itinerario del viaje de novios, que volaron a Brasil. De esta forma compartían con sus invitados su luna de miel.

En la entrada pusieron un photocall muy rústico que algunos utilizaron para dejar un recuerdo divertido a los novios en forma de instantánea, mientras que los más pequeños utilizaron para entretenerse con sus dibujos.

A continuación del protocolo colocamos en un árbol un buzón americano con postales donde los invitados podían escribir un recordatorio. Las postales fueron diseñadas ex profeso para ellos y comenzaban con una cita escrita por los novios para ayudar a inspirarse a sus familiares y amigos.

Durante el cocktail pudieron disfrutar de todos los detalles que vestían la finca. Aunque durante el convite tuvieron lugar muchas más sorpresas en las que participaron ambas familias, con la madre y hermana de la novia compinchadas. Fueron momentos muy entrañables.

Para el baile contrataron a un grupo de Samba y desarrollaron una increíble coreografía que puso el listón muy difícil de acceder. El grupo siguió animando la fiesta y los novios, junto con sus familiares, se animaron a cantar con el grupo en portugués. Maravilloso.

Para los que queráis recordar (o imaginar) ese momento, os dejamos la canción para que la disfrutéis. Tribalistas – Já Sei Namorar – 2004 Digital Remaster;

Durante la fiesta preparamos una mesa de quesos con mermelada de tomate y cebolla, acompañados de focaccias y panes de todos los tipos y sabores, hechos artesanalmente esa misma mañana.

Os dejamos una muestra de los quesos, acompañados de sus respectivas leyendas. La selección de los productos de altísima calidad corrió de la mano de Mumumío, y gustó tanto a los invitados que pese a la gran cantidad de quesos, no sobró nada.

También ofrecieron una mesa de chucherías, tartas y cupcakes, de Covitas,  que resultó ser todo un éxito para los invitados.

La tarta se personalizó con detalles brasileños en los muñequitos de los novios.

Al igual que las galletas impresas con fotos de Carla y Willo de pequeños, las mismas fotos que se imprimieron en las postales de recuerdo.

Toda la decoración del candy bar iba en consonancia en cuanto al color elegido por los novios para la decoración de esta mesa, en la que no faltaron todo tipo de golosinas, macarons, tartas y algodón de azúcar.

Hasta las cajitas de las chucherías se diseñaron a propósito para ellos, con una leyenda en portugués que decía “Obrigado muito estar aqui”. Así los invitados podían llevárselas a casa con la selección que eligiesen.

Y mientras la fiesta se trasladaba a la zona chill out, los novios ofrecieron una barbacoa que prolongó la maravillosa boda hasta altas horas de la madrugada.

Y así nos despedimos de esta boda cargada de emoción y pensada al detalle, tal y como son estos novios. Enhorabuena por vuestro primer aniversario!

 

Your comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *