ceremony program

Martín y Ale quisieron aprovechar la ocasión del nacimiento de su primera hija para casarse de sorpresa, mientras los invitados pensaban que asistían sólo a un bautizo. Esto hizo doblemente emocionante el acontecimiento. Por eso decidieron aprovechar el mismo estilo de la invitación para los misales, las minutas, los meseros y los naming del banquete. Son de esos novios que, pese a centrarse en una celebración íntima de 40 invitados, no descuidaron ningún detalle.